En Loaded somos periodistas, somos críticos, pero algún vestigio de humanidad nos queda, y ese corazoncito palpita por los juegos más esperados: las grandes secuelas, los grandes regresos, los finales de las grandes trilogías. Pero muchas veces esas expectativas no se cumplen, como con los tres juegos de esta lista.

3. ASSASSIN'S CREED REVELATIONS
Se veía venir. La saga Assassin’s Creed, tras la salida del maestro Patrice Desilets comienza a mostrar una cara que nunca queríamos ver. Y es que después de tres maravillosas entregas, finalmente nos llega una conclusión para las historias de Ezio y Altair que bien podría haberse contado en un par de horas. Las novedades de Assassin’s Creed: Revelations son intrascendentes, y todo parece un rejunte de misiones que ya jugamos, de experiencias que ya vivimos. La mecánica se repite, el motor gráfico ya no sorprende, y la historia a penas si puede mantenerse en pie. Aquellos detalles mágicos de las primeras partes ya no dicen presente, notándose la ausencia de la principal mente detrás de la franquicia. Pero ojo, no se trata de un mal juego. Simplemente, es el primer Assassin’s Creed que no puede considerarse un clásico. Y eso, para una saga de culto que ha cosechado millones de fanáticos, resulta imperdonable. Esperemos que la esperada renovación llegue en la próxima entrega. (666)

2. DUKE NUKEM FOREVER
Tras la friolera de catorce años de espera -durante muchos de los cuales
fue directamente considerado como "vaporware"-, y con un desarrollo que
podríamos literalmente, considerar como de pesadilla -del que participó
un rejunte de estudios de desarrollo hasta que la gente de Gearbox tomó
las riendas del proyecto y convirtió ese caos de piezas de programación
en un juego-, finalmente el regreso del viejo héroe a nuestras
pantallas se convirtió en realidad. Aunque, lamentablemente, no puede
decirse que el mismo haya sido con gloria.
Se hace un tanto difícil
sumarizar en un par de párrafos tamaña cantidad de horrores conceptuales
y despropósitos varios como los que contiene este juego. Duke Nukem
Forever es, para empezar, un título enormemente aburrido, en el cual
parecen haberse contravenido todas las normas básicas que hacen a una
jugabilidad bien pensada y entretenida. Niveles con puzles sin sentido,
controles imprecisos, limitaciones ridículas -apenas dos armas en el
inventario está bien en un FPS bélico en el que los enemigos son humanos
y todos tienen aproximadamente la misma "dureza", pero en uno con
enemigos alienígenas de todo tipo y tamaño es una reverenda estupidez-, e
incluso la necesidad en más de un escenario de saltar -una aberración
conceptual en un título en primera persona, en el que no podemos ver
dónde están nuestros pies- son tan sólo algunos de los sinsentidos
presentes en Duke Nukem Forever.
Problemas técnicos varios, como
texturas de calidad variable -que van de las pasables a las realmente
malas-, y modelos de bajo conteo de polígonos -que tornan ridículas las
caídas de rendimiento- se suceden sin solución de continuidad, y por
otra parte, el humor de Duke, que en nuestra adolescencia se nos
antojaba genial, ahora está completamente desfasado. El mundo ha
cambiado, y el machismo exacerbado del personaje ya no es gracioso, sino
que causa verguenza ajena. Este horrible combo se completa con uno de
los peores soportes multijugador de los últimos tiempos, con partidas de
un lag lamentable, en las cuales es imposible acertar a nadie.
Duke
Nukem es, en definitiva, una de las peores decepciones de la historia.
Un juego que, tras hacerse esperar catorce años, nos demuestra cuán
abultada es la factura que ese período le ha pasado a nuestro avejentado
héroe. Imagino que los responsables de este engendro han de estar en
estos momentos riéndose a mandíbula batiente de cuanto incauto,
encandilado por la canchera sonrisa que el personaje exhibe en la caja,
haya decidido adquirir este engendro.
(Erwin)

1. DRAGON AGE 2
Dragon Age: Origins es un pico incuestionable de los juegos de rol modernos. Una revolución en términos de gráficos, combate y narrativa, que actualizaba el estilo de los geniales Baldur's Gate y a la vez incorporaba gran riqueza visual a las escenas cinemáticas, y por supuesto, la calidad de los diálogos y actuación típicos de esta segunda etapa de BioWare marcada por la serie Mass Effect.
Pero donde la segunda parte de aquella serie incorporaba con todo éxito más acción a la formula rolera, Dragon Age 2 trastabilla en ese y muchos aspectos más. La épica del primer juego se reduce a una historia sin mucho interés ni importancia, donde los personajes son más “oscuros” pero no por eso más interesantes y la ambientación se reduce a una sola ciudad. El sistema de combate aumenta en velocidad y espectacularidad perdiendo la riqueza táctica del original. Y ni hablar de los “dungeons” repetidos, las inconsistencias narrativas y la poca consecuencia de nuestras decisiones morales.
Dragon Age 2 no es el peor juego de esta lista, ni el peor juego del año. Por su cuenta, no es un juego especialmente malo y los estándares de producción de BioWare cumplen su cometido. Pero los otros juegos de la lista tienen sus razones (principalmente, agitados períodos de desarrollo y la pérdida de importantes miembros del equipo creativo) - el profundo descenso en calidad de Dragon Age 2 no tiene excusa ni explicación aparente. A veces un mal juego es producto, simplemente, de malas decisiones. (Fichinescu)
Posteado: 27 de Diciembre 2011